Sala 24

El calor es tan denso que se mete en la boca y asfixia las palabras. Condenadas al llanto, al hipo, a desgañitarnos en la sala aséptica asistimos al sepelio con gargantas de arena. Es de noche. Siempre es de noche cuando gritas.   Mi mano es de escarcha y puede quebrarse. Mis ojos ensayan las […]