The Wedding of St George and Princess Sabra 1857 Dante Gabriel Rossetti 1828-1882 Purchased with assistance from Sir Arthur Du Cros Bt and Sir Otto Beit KCMG through the Art Fund 1916 http://www.tate.org.uk/art/work/N03058

San Jorge y la princesa, ¿quién salva a quién?

¿Quién no conoce a San Jorge? El santo que es un legendario ejemplo de fortaleza y amor. Joven, apuesto, virtuoso, con un corazón enamorado de la belleza y la justicia, con la espada al servicio de Dios antes que de los hombres; una leyenda. Si crees que este mito por algún motivo trata a la mujer de forma pasiva, te darás cuenta de que la mujer es la primera en entablar un combate con el dragón y la que da sentido al triunfo del bien.

La vida de este santo mártir es un gran misterio, a pesar de que el relato de su historia ha llegado a ser uno de los más extendidos por la tierra convirtiéndolo en patrón de innumerables ciudades, países, órdenes militares, etc. Su nombre tiene variaciones en muchísimas lenguas y su estandarte, la cruz roja sobre fondo blanco, está representado en banderas a lo largo y ancho del planeta.

Su culto es opcional en la Iglesia católica aunque en la ortodoxa se mantiene y es de gran importancia para Rusia, Turquía, Libia, Tierra Santa, etc. En Cataluña también es popular el día de San Jorge, «Sant Jordi»; se regalan una rosa y un libro, unificando la leyenda con la conmemoración del Día del Libro, por la fecha de fallecimiento de Cervantes y Shakespeare, 23 de abril.

Poco sabemos históricamente de este caballero. Dice la tradición que Jorge fue un soldado de Capadocia al servicio del emperador romano Diocleciano que murió mártir por no querer renunciar a su fe cristiana, durante las primeras persecuciones a la Iglesia.

En el año 494 fue canonizado por el papa Gelasio I y su atractiva historia lo convirtió en un paladín del imaginario medieval europeo, protector de caballeros y soldados, cruzados y templarios. Al no conocerse la verdad de su vida, mezclada por tantas leyendas, cuando el Papa lo canonizó como parte de:

…aquellos cuyos nombres son justamente reverenciados, pero cuyos actos solo son conocidos por Dios. Papa Gelasio I

Los actos que componen la leyenda de San Jorge y el dragón son muy conocidos, se podría encontrar un paralelismo de esa historia con el mito clásico de Perseo cuando salva a Andrómeda de monstruo y en muchas otras historias de culturas tanto orientales como occidentales. Se dice que el caballero San Jorge combatió y venció a una bestia, un dragón que tenía toda una región subyugada, salvando a la princesa de sus garras. Este episodio está narrado en la Legenda aurea, compilación de relatos hagiográficos del siglo XIII reunida por Santiago de la Vorágine, dominico arzobispo de Génova.

Cabe destacar que la santidad del soldado no se basa en la victoria sobre el dragón sino en el martirio a manos de los romanos. Más allá de la veracidad histórica del relato, hemos de fijarnos en su simbolismo, en el ejemplo de virtud que se transmite de generación en generación. La belleza de las leyendas, la tradición, está en que hablan de la verdad: de cómo del anhelo de amor verdadero vence el miedo de quien se decide a enfrentarse al mal. En la ficción es imposible no nombrar El Quijote como paradigma y modelo de estos temas del caballero y la virtud.

Es la justicia lo que mueve la acción de los personajes, la necesidad de que el bien reine en este mundo, como dice Tolkien por boca de su personaje Sam, en Las Dos Torres. Resulta que el mundo vive bajo el temor del Dragón, no hay paz, no hay justicia ni prosperidad, nadie tiene esperanza porque no hay nada que puedan hacer por sus propios medios para vencer al demonio.

San Jorge salva a la princesa, 1516 Donatello
San Jorge salva a la princesa, 1516, Donatello. Recuperada de este enlace

En la leyenda vemos que el mal exige un sacrificio inevitable, es necesario para el pueblo que el mal se concentre en uno solo, lo que el filósofo francés René Girard expone en su teoría sobre la crisis humana resuelta por el mecanismo de la víctima propiciatoria. Se dice que el Dragón debía recibir dos ovejas cada día para su sustento, bajo amenaza de atacar las aldeas cercanas. Cuando las ovejas se acaban, echarán a suerte a quién se debe entregar y le llega el turno a la Princesa.

De primeras, es un personaje que popularmente queda relegado a un segundo término. Si miramos profundamente dejaremos de ver a la mujer como «el objeto que es rescatado». La dimensión de la valentía de la Princesa es mucho más impactante que la del caballero, ella es la víctima inocente. Ella paga el precio por la salvación de su pueblo y es modelo de virtud, por la gratuidad de su acto y su valentía, que es igual o superior a la del caballero.

Ella es la primera que entabla el combate, la mujer que entiende que por encima de su seguridad está la búsqueda de un bien mayor. Su valor es altísimo, más que el del soldado, la Princesa como ofrenda de sacrificio vale mucho: tiene juventud, belleza, sangre real, valentía, amor por todos los amigos a los que está salvando al sacrificarse…

La princesa podría evitar el sacrificio escudándose en su posición social, pero asume tener que enfrentarse con el peligro. Marcin Kazmierczak

Del mismo modo, en los tiempos de esta pandemia universal, los médicos son como la Princesa. El profesor M. Kazmierzcak continúa la cita: «son los que mejor conocen la naturaleza del peligro y los medios para evitarlo y, en lugar de emplear estos medios para protegerse, se ponen en primera línea, exponiéndose al riesgo y pagando, en algún caso, un elevado precio por ello».

Es decir, es la Princesa la que salva al pueblo dando el primer paso. Si ella no hubiera dado su vida el caballero ni se habría enterado de que había un dragón. Hasta que no le llega el turno de morir a ella nadie se había querido levantar en armas, todos se resignaban. Es la chica la que salva a San Jorge dándole un sentido a su fuerza. Y ella es el símbolo de todo por lo que merece la pena luchar, es a lo que nuestra alma se aferra cada mañana cuando nos despertamos, es aquel deseo de ser artistas, de que nuestra vida tenga sentido y sepamos compartir nuestros dones con quienes amamos.

Es tradición que el día de San Jorge se regale un libro y una flor. Las flores teñidas de sangre aparecen en L’Atlántida (1886), de Jacinto Verdaguer, a quien Torras i Bages calificó de «Príncipe de los poetas catalanes».

Ell, sortejantlo, aixafa d’ un colp de peu sa testa,
y ‘l monstre deixa caure ses ales y son vol;
sanchnós verí espurneja les flors, y sa feresta
mirada va apagantse com llum d’ un sech gresol. Cant II, L’Atlàntida

La traducción al español sería: «Él, hurtando el cuerpo, le aplasta la cabeza, y el monstruo bate sus alas y su vuelo; sanguinoso veneno salpica las flores, y su terrífica mirada apagándose va, cual luz de exhausto candil». En la composición no se narra la leyenda del propio San Jorge sino una versión sobre los trabajos de Hércules en la que para conseguir el amor de la más pura de las hespérides debe matar un dragón. El caballero obsequió a la Princesa con una flor teñida por la sangre derramada del Dragón. No es un simple gesto de enamorados, sino que debe simbolizar la belleza florecida del acto heroico de vencer al mal.

Es un gesto universal, es la belleza en la amistad, en el amor de una madre, en un profesor por sus alumnos, entre hermanos, etc. En todas las relaciones hay dragones que vencer y luego de la lucha sale una relación aún más fuerte y bella.

La cançó popular catalana, 1909 Miquel Blay
La cançó popular catalana, 1909 Miquel Blay. Imagen de Lupe Belmote

Aunque fue en el siglo XV cuando la Generalitat de Catalunya adoptó a San Jorge como patrón e impulsó la fiesta en su honor, el hecho de que la leyenda forme parte de la tradición catalana es una simple estrategia de la Renaixença intentando emular lo que hace Wagner paganizando la leyenda del caballero que vence al dragón con Siegfried para conseguir el anillo del Nibelungo. En la actualidad su celebración va acompañada en algunos lugares de regalar libros y de convocar Juegos Florales, que conmemoran antiguas justas literarias.

Nosotros en Homo novus hemos querido realizar un sorteo de libros para que la cultura se extienda como la sangre del dragón y animaros a regalar cultura a todos vuestros seres queridos. Y siempre que queráis podéis mandar vuestros escritos para Babia. ¡Feliz día de Sant Jordi!

Imagen de Portada: The Wedding of St George and Princess Sabra 1857 Dante Gabriel Rossetti 1828-1882 Purchased with assistance from Sir Arthur Du Cros Bt and Sir Otto Beit KCMG through the Art Fund 1916. Recuperado de este enlace.

Bibliografía
Verdaguer y Santaló, Jacinto. La Atlantida: poema. Recuperado de este enlace 
Lupe Belmonte

Lupe Belmonte

Quiero contar historias, ayudar a que cada voz y deseo cotidiano tengan eco de eternidad, quiero ser juglar, declamar poemas épicos, vivir aventuras… Era broma, solo soy una panhumanista aspirante a cineasta. Este proyecto es una oportunidad para que el arte y la cultura nos conviertan en hombres nuevos cada día, que nos renueve la belleza y no perdamos nunca el asombro

Compartir artículo

Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Babia

Volver

Y ver el mismo paseo, la misma playa, las mismas rocas.  Ver de nuevo a las señoras nadando a braza en la playa sin olas,

Ver entrada
Cine

Donde nadan los tiburones

¿Cómo funciona un festival internacional de series? El caso de Conecta Fiction En las calles de Pamplona, entre pintxos y copas de vino, se gestan

Ver entrada

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *