Sala 24

El calor es tan denso que se mete en la boca y asfixia las palabras.

Condenadas al llanto, al hipo, a desgañitarnos en la sala aséptica

asistimos al sepelio con gargantas de arena.

Es de noche. Siempre es de noche cuando gritas.

 

Mi mano es de escarcha y puede quebrarse.

Mis ojos ensayan las cuencas vacías.

Mis pies se acomodan sobre tierra en descomposición.

Hace tanto calor que gritamos afónicas.

 

Lirios y migrañas en el duelo atónito para almas sin fe.

Crisantemos y náuseas para las falsas promesas de reencuentro.

 

Duele la ausencia y la orfandad de la guitarra.

Duele la presencia de todo lo que ya no habitas.

 

Y queda la soledad de la herida.

Queda la marca de Caín grabada a fuego sobre nuestro pecho.

Errantes y vagabundas seremos en la tierra. 

Y hacía tanta Sed que se secaron las palabras.

Paula Sánchez

Paula Sánchez

Me encargo de la sección de creación artística de Homo novus, Babia, porque es donde suelo estar. Dicen que escribimos porque nos falta algo, así que este puede ser un buen espacio donde tratar de encontrarlo o, en su defecto, darnos la mano en esa ausencia. ¡Anímate!

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