A hombros de gigantes: Elliott Erwitt

Dado que el 21 de julio fue el día del perro, quería dedicar este artículo a explicar uno de esos milagros de la historia de la fotografía. Trabajos donde se junta la extensa labor de un fotógrafo y una situación muy peculiar. Este “milagro” lo realizó  el gran artista de los retratos caninos. Elliott Erwitt ha fotografiado perros durante treinta y cuatro años y ha publicado hasta cinco libros sobre estos curiosos animales. El polifacético artista ha conseguido capturar una poliédrica visión del perro, comprendiendo su forma, su naturaleza y su relación con el ser humano.

Elliot Erwitt
Elliott Erwitt

El trabajo de Elliott Erwitt no es tarea sencilla, parte de un concepto muy específico y solo a lo largo de miles de horas fotografiando adquiere forma y sentido. Estos libros demuestran que su ojo y el obturador funcionan prácticamente como uno solo; demuestra que no se les escapan estas situaciones que nunca duran más de un parpadeo.

Elliott Erwitt JAPAN. Kyoto. 1977.

Por supuesto que tampoco podemos ignorar su sentido del humor: estos cinco libros son geniales por su mezcla de situaciones cómicas, además del análisis del perro y de su dueño. Erwitt consigue acercarse al perro más humano y al humano más perro.

Podemos encontrar dos situaciones: en una se retrata al perro, desvelando sus comportamientos y definiendo sus características, pero por otro lado discernimos su relación con el ser humano. En este segundo caso se crean conexiones muy particulares: desde la espera, la forma de sentarse, rascarse o descansar; los seres humanos y los perros llevamos tanto tiempo juntos que desarrollamos comportamientos relacionados.

USA. New York City. 2000.
Elliott Erwitt USA. New York City. 2000.

Los perros no son conscientes ni de su existencia, ni tienen conciencia, según afirman estudios científicos. Sin embargo, destacan por su inteligencia emocional; son muy rápidos analizando las expresiones faciales de los seres humanos, lo que les hace entendernos y adaptarse a nuestro comportamiento.

Hace miles de años los necesitábamos para nuestra supervivencia y han seguido siendo útiles durante muchos años, pero me pregunto cuál es su verdadera función actualmente. ¿Son algo sin nosotros? ¿Acaso les necesitamos para superar una depresión, una ruptura o la pérdida de un ser querido? ¿Si dejásemos de existir esta especie tendría cabida en le mundo sin el ser humano, o ya dependen demasiado de nosotros?

USA. New York City. 1953.
Elliott Erwitt USA. New York City. 1953.

No quería cerrar el artículo sin comentar la genuina mirada de Erwitt, quien lleva toda su vida realizando fotos. Es uno de los mejores, y ha conocido a auténticas leyendas: Edward Steichen, Robert Capa o Roy Stryker. Fue invitado a Magnum Photos, icónica agencia en la que sería presidente años más tarde. Posteriormente entró en el mundo del video, realizando documentales y reportajes. Su aporte a la cultura es innegable cuando ha expuesto en museos y galerías tan importantes como el Museo de Arte Moderno de Nueva York, el Smithsonian o en el Kunsthaus de Zürich.

Su estilo fotográfico muestra una experiencia muy poco habitual, sus composiciones son sorprendentes, aunque lo que le define tiene que ver más con su manera de mirar: pasión, humor y como todo artista, mucha creatividad.  

Elliott Erwitt NICARAGUA. Managua. 1957.

Imagen de portada: Elliott Erwitt USA. New York. 1999. Fotografías recuperadas de este enlace

Jorge Vega

Jorge Vega

Desde pequeño hacía cortometrajes con mi hermano, desde el desinterés, sin pensar demasiado. Él se ocupaba de todo y yo agarraba la camarita. Años después he de decir que mi hermano se ha convertido en director y es un figura, yo aquí sigo sujetando la camarita. Pero tiene su belleza, captar la realidad. Encerrarla para siempre y analizar todos sus detalles, es realmente hermoso y ojalá sea capaz de transmitírtelo.

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