El hombre del faro

El hombre del faro quiere dejar de ser luz para empezar a ser persona. Le piden que no se consuma, que no se olvide de alumbrarlos…

Él siempre fue un esclavo de su propia luz, quería que los barcos la necesitaran. Solo se sentía alguien viendo su sombra, reflejada en aquel mar al que otros desafiaban.

Pero quiere dejar de ser parte, para sentirse consciente: consciente de aquel instante en el que lo abandonó todo. Se apagó para no ver nada, para perderse entre aquellas olas: a las que siempre  había ayudado a cruzar y a las que siempre tuvo miedo.

Hoy se atreve a saltar. No importa si no sirve de nada, solo quiere apreciar su luz, para poder ver desde el fondo del mar, su mirada.

Ana Molina Trillo

Ana Molina Trillo

Desarrollo mi creatividad en el mundo de la Gestión Cultural. Son las ganas de aprender las que me posibilitan desarrollar mis propios proyectos, por mí misma o en equipo, dando lugar a una motivación constante que se regenera gracias a la gente que está a mi lado, nutriéndome de conocimiento y empatía.

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