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BAJOCERO

Lluís Quílez, director de la no muy aclamada cinta de terror Desde la oscuridad (2014), nos trae Bajocero (2021), su segundo largometraje. La película nos traslada a un gélido ambiente que nos es familiar por el temporal Filomena, demostrando así que un filme no acaba de construirse en la sala de edición, sino en la mente del espectador, con sus circunstancias – similar al estreno en España de El Colapso (Carminati y Vistoli, 2019). 

La premisa que plantean Quílez y compañía es sencilla: dos policías trasladan a unos presos en un furgón blindado durante una fría noche de invierno. Alguien ataca el convoy y se ven obligados a refugiarse en el interior, dando comienzo a un thriller no apto para claustrofóbicos. El reparto lo encabeza Javier Gutiérrez, unido a Patrick Criado, Édgar Vittorino y Àlex Monner, compañeros estos tres en Vivir sin permiso (Écija y Gabilondo, 2018-2020), así como Luis Callejo – Tarde para la ira (Arévalo, 2016) – y Andrés Gertrúdix.

Tensión y claustrofobia en Bajocero (Lluís Quílez, 2021) - Fotograma
Tensión y claustrofobia en Bajocero (Lluís Quílez, 2021) – Fotograma

Este tipo de películas que tienen lugar en un único espacio tienen una ventaja y una desventaja que van de la mano (aunque en Bajocero haya bastantes escenas fuera del furgón, la trama se basa en que los personajes se encuentran atrapados allí). Por un lado, crean una olla a presión que amplifica los conflictos entre personajes y añade un conflicto automático: cómo escapar o cómo evitar que entren (ambos presentes aquí). Pero, por otra parte, tienen la difícil misión de entretenernos con los elementos de un único espacio. Misión especialmente complicada en lo que a fotografía se refiere, ya que es fácil agotar las distintas posiciones de cámaras y entrar en una cobertura repetitiva. 

Para evitarlo hay distintas estrategias: apostar por planos más artificiales como los travellings marcados de Malcolm & Marie (Levinson, 2021); alternar las escenas en el interior con otras en el exterior para alargar la tensión de la acción que ocurre dentro sin alargar la acción en sí como hace La casa de papel (Colmenar y Pina, 2017-presente), que alterna también con flashbacks; o que el espacio vaya mutando y así aporte nuevas referencias visuales, véase Die Hard (McTiernan, 1988), no voy a llamarla Jungla de cristal.

Bajocero utiliza todas ellas. Encontramos algunos planos que llaman la atención y nos recuerdan que es cine y no la vida como la vemos normalmente (planos visualmente muy interesantes), alterna el conflicto en el interior con las acciones del cazador, una sombra que se cierne sobre el furgón, y presenta un espacio cambiante (hay agua, fuego, celdas de distinto tamaño…). Las escenas en el lago y el pueblo no influyen en este apartado.

La película ha sido descrita por algunos de sus creadores como un thriller, cine de acción y una película de actores. Estoy de acuerdo con las tres. Y ese es uno de los problemas de esta cinta, que quiere mezclar distintas ideas y deja un resultado que no termina de estar enfocado. A ello contribuyen los plot twists (giros argumentales), que potencian la fluidez de su lado más thriller pero desvirtúan el esqueleto narrativo, ya que hacen que dé tumbos, al igual que hace el propio furgón en un momento de la cinta.

La película a veces sucumbe a la tentación de confiar en exceso en estos giros de guión y en la mezcla de tensión y acción que llena la trama del interior del furgón. Lo hace en detrimento del arco dramático de Martín (personaje principal interpretado por Javier Gutiérrez), el cual queda en un mero esbozo y además, inorgánico. Se plantea en el inicio, de manera forzada, en una conversación con su compañero Montesinos, y después se recupera en la escena final, cuando ya nadie recordaba esa información (porque no se había planteado lo suficientemente bien como para que se incrustara en la mente del espectador). 

Javier Gutiérrez y el equipo de la película ruedan una de las escenas - El País
Javier Gutiérrez y el equipo de la película ruedan una de las escenas – Recuperada de El País

El villano es tratado de manera similar al John Doe de Se7en (Fincher, 1995), en cuanto a la ocultación de su identidad durante el primer tramo del metraje. Me permito suponer que, al igual que Se7en, está relacionado con el caché de este actor (no desvelaré quién es, porque si la película considera que el impacto es mayor descubriéndolo más adelante, no seré yo quien os estropee esa experiencia). Este personaje lidera la vertiente de acción que comentamos anteriormente, de la misma manera que hace Martín con la “película de actores” y el grupo de presos con el thriller. Podemos entender, así, la cinta como un tríptico con tres componentes representados por tres actores (actores dramáticos, no personas que actúan) y que se entrelazan: las escenas de acción se impregnan con la tensión claustrofóbica del furgón y todo ello lleva a los personajes a lugares emocionalmente desafiantes.

Cada componente tiene sus momentos y aunque esos saltos entre distintos juegos restan esencia a la película, la mezcla logra amplificar tres historias y convertirlas en más que la suma de sus partes. El guión maneja muy bien a los presos, dándoles una personalidad distinta a cada uno, su propia voz, distinguida pero no exagerada. Es interesante la distinción que se establece entre los presos comunes y el corrupto, sobre todo porque el rodaje comenzó en 2019 por lo que el guión datará de 2017 o 2018 como tarde, un momento en el que los juicios por corrupción copaban los informativos en nuestro país. Además, es consciente de cuándo estos personajes no tienen más que ofrecer y no intenta forzar la maquinaria, pone fin a sus historias, lo que se agradece.

El final de la historia también es tríptico, con un cierre para cada componente. Aquí, el deus ex-machina empleado para resolver uno de ellos agradece infinitamente la presencia de otras tramas porque de haber sido el único menester de la historia habría sido un final decepcionante cuanto menos. El cierre de los otros componentes, aunque más satisfactorio, presenta agujeros de guión y plot twist tardíos que no terminan de funcionar.

Los presos del furgón de Bajocero (Lluís Quílez, 2021) - ComputerHoy
Los presos del furgón de Bajocero (Lluís Quílez, 2021) – Recuperada de ComputerHoy

Dicho eso, he de felicitar a la cinta porque cuando el villano expone sus motivaciones, logra ponerme de su lado. Es un villano bien construido. Una pena que esa construcción esté supeditada al impacto que genera ese plot twist. Ahí, la película de acción pasa por encima del drama de personajes y perjudica al cómputo global.

Bajocero es un thriller que logra enganchar (que no es poco), una película que se disfruta (una pena no poder verla en cines) pero que cojea si se le busca la esencia. Una obra bien ejecutada desde las actuaciones a la dirección y la fotografía. Si os interesa aprender algunos detalles del making-of (sobre todo en cuanto a fotografía), tenéis una interesantísima entrevista con su director de fotografía Isaac Vila en este enlace.

Nota 6,5/10

Referencias

[1] Arévalo, R. (Director). (2016). [Película]. Tarde para la ira. La Canica Films

[2] Belinchón, G. (28 de enero de 2021). El cine español busca una salida en las plataformas. El País

[3] Carminati, A. y Vistoli, A. (Productores ejecutivos). (2019). El colapso. [Serie de Televisión]. Les Parasites.

[4] Colmenar, J. y Pina, Á. (Productores ejecutivos). (2017-presente). La casa de papel. [Serie de Televisión]. Atresmedia; Vancouver Media.

[5] Écija, A. y Gabilondo, A. (Productores ejecutivos). (2018-2020). Vivir sin permiso. [Serie de Televisión]. Alea Media; Ficción Producciones; Mediaset España.

[6] Del Villar, M. (28 de enero, 2021). Bajocero: peripecias técnicas en la larga noche. Camera & Light

[7] Fincher, D. (Director). (1995). Se7en [Película]. New Line Cinema.

[8] Levinson, S. (Director). (2021). [Película]. Malcolm & Marie. Little Lamb.

[9] McTiernan, J. (Director). (1988). [Película]. Die Hard. Gordon Company.

[10] Ortega, E. (3 de febrero de 2021). Una película española es lo más visto de Netflix en 55 países. ComputerHoy

[11] Quílez, Ll. (Director). (2021). [Película]. Bajocero. Morena Films.

[12] Quílez, Ll. (Director). (2014). [Película]. Desde la oscuridad. Apaches Entertainment.

[13] Silvestre, J. (7 de enero, 2021). ‘BAJOCERO’: Netflix desvela el tráiler de la nueva película de Javier Gutiérrez. Fotogramas.

Imagen de portada: González, V. (28 de enero, 2021). Bajocero, de Netflix: estreno, reparto, tráiler y sinopsis de la película de acción de Javier Gutiérrez. GQ.

Carlos Limón

Carlos Limón

Me encargo de la sección de cine como excusa para ver películas en vez de estudiar. Escribo sobre cine y series con plot twists, spoilers, cliffhangers y más anglicismos chulos para analizar las historias que nos atrapan. Espero que con mis críticas podáis disfrutar más las películas que tratemos así que luces, cámara y… Homo novus.

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